Obras

CANCIONES propias

Las tres bravas 
(Milonga-Candombe con música de Eduardo Rotela)
Presentación del Trío Muñecas Bravas

Que el tango es macho nos dijo Cele
y el varón reo lo confirmó
más le aseguro que desde siempre
fue la mujer la que decidió.

Desde la Ñata hasta la Varela
todas dejaron claro al gavión
que no hay hombría menos probada
que la que cuenta un tango llorón.

Que si la madre, que si la mina
que si la amante lo traicionó
siempre amargados penan los hombres
por la milonga que lo amuró.

Virginia, Nelly, la gran Simone,
Tita, Rosita o Libertad
han demostrado que el tango macho
es un invento pa´ aparentar.

No sé si entienden lo que decimos
mas sólo basta con observar
que tras de un hombre está la muchacha
y tras de ella su voluntad.

Quien a los tiempos no se acomode
a Gardel puede irle a cantar
ya hasta el talón no usamos la falda
y frente al hombre: de igual a igual.

Nos presentamos somos las bravas
Las 3 muñecas del arrabal.

Esa mujer
(Vals, música de Gabriela Biondo y Víctor Volpe)
Creado para el musical «Tibio está el pañuelo todavía»

Qué orgullo Coronel
poder servirle a Usted
a este querido pueblo
que hoy sangra de pena.
Por su causa daré
la vida con placer
su obra ha despertado la ilusión que en mí dormía
Y si me lo permite en la lucha soldado seré
en defensa de un pueblo que su esperanza ha visto crecer
Déjeme ser… esa mujer…
que siempre soñé.

Su Eva yo seré
y al pueblo entregaré
hasta mi último aliento
sin más pretensiones.
Mi sol de barro fue,
fracasos coseché
todo era en mí vacío hasta asumir sus convicciones.
Sé cómo duele el frío, el hambre y los sueños perder
presiento que esta noche la magia puede suceder,
Permítame… ser su mujer…
su sombra fiel.

Héroe de mis cuentos (zamba)
Homenaje a mi padre

Me parece que te veo
al anunciarte de anochecida
al llegar de la jornada
sonrisa al viento, mano tendida
sacudiéndote las penas
pa´no mostrar jamás las espinas

Tan sensato en tus palabras
siempre el consejo en justa medida
muchas veces con mirarme
dijiste tanto, cosiste heridas
me mostraste qué es ser hombre
sin alardear en palabrerías.

Si bastase mi voz
para pagarte toda una vida
de alegrías y de entrega
de traer luz, como pan del día
¡si tu nombre no fue en vano!
mi padre, mi ángel, mi guía.

De pequeña me enseñaste
en la carpeta unas cuantas mañas,
de reojo algún oficio
pa´defenderme me diste armas
y a seguir por más que duela
aunque nos cueste cargar el alma.

Si es que hay un Dios en el cielo
¿por qué arrebatan nuestra sonrisa?
¿por qué hay ladrones de pueblos?
¿por qué nos duele nuestra Argentina?
¿por qué marchitan las flores?
¿por qué a una estrella se va una niña?

Si bastase mi voz
y detuviera en tu piel el tiempo
hasta en sueños cantaría
mesa tendida, fogón abierto
beberíamos las penas
héroe de todos mis cuentos.

Inmortal (Tango)
Creado para la obra teatral «La descamisada» de Homero Bimbo

Misteriosa hada madrina de tu pueblo
que llegaste desde el barro y la tormenta
despejando para el cielo de los pobres
una luz que agonizaba entre tinieblas.

Nadie tuvo que decirte cómo sabe
el dolor de una madre doblegada
la carencia, la deshonra, la injusticia
la barriga al despertar de madrugada.

Devolviste a tus grasitas la sonrisa
ese orgullo de abrigar una esperanza
trabajar por un futuro sin certezas
permitiéndoles un sueño de bonanza

Fuiste así, simplemente Eva
la de cálida sonrisa,
la de mirada sincera,
la de trueno en la garganta, la impiadosa
la accesible, hasta los huesos generosa
la que nada se guardó, ni los placeres
la que al pueblo le entregó todos sus sueños
que en jirones fue cambiando por los nuestros.

Nadie puede hoy juzgarte por tus dichos
por tus broncas desde chica masticadas
tu ceguera frente a toda negligencia
frente a un niño cuyo abrigo nunca alcanza

Sin embargo todavía te maldicen
quienes vieron sus peldaños vulnerados
esos que con lujos taparon miserias
esos que el domingo lavan sus pecados

Inmortal, aunque mil veces te maten
aunque quieran desterrarte de este suelo
no se arranca el sentimiento cuando es puro
no se borra la memoria de los pueblos

Fuiste vos, simplemente Evita
la de cálida sonrisa,
la de mirada sincera,
la de trueno en la garganta, la impiadosa
la accesible, hasta los huesos generosa
la que nada se guardó, ni los placeres
la que al pueblo le entregó todos sus sueños
que en jirones fue cambiando por los nuestros.

LIBROS

«Carlos Di Sarli, El Señor con alma de niño» (2011)

«Roberto Achával, El último cantor de Pichuco» (2012)

«El silencio que mastica el pucho» (2013)

«Chaco. Una provincia que enamora» (2013)

«Montoneros, ¿peronistas?» (2015)

«Tanguito. Historia, personajes y anécdotas del 2×4» (2016)

«Troilo y sus cantores»